Sunday, November 25, 2018

KILLZONE: MUNDO LETAL

No entraba en mis planes, esa era la verdad pero al final... he caído.
Así es, Killteam de Games Workshop no estaba en mi esfera de interés, un poco defraudado de las expectativas creadas en torno a Shadow Wars: Armageddon (pero de cuya escenografía me declaro sincero y devoto admirador), que parecían anunciar el juego de escaramuzas ya definitivo, y lo mismo me había pasado con las versiones anteriores de Killteam integradas en las versiones anteriores del WH40K.

Pero la curiosidad mato al gato, probé las reglas del nuevo Killteam y de repente el juego fluía, las fases tenían lógicas, la alternancia de los jugadores tenía una mecánica razonada y las decisiones tácticas cobraban más importancia que nunca. Y además ocupa poco espacio, lo que en los pisos modernos es de agradecer y no consume demasiado tiempo. 

Obviamente GW aprovecho el lanzamiento para nuevos repackaging de escuadras del universo de Warhammer 40.000 , incluyendo además numerosos elementos de escenografías como los ya aparecidos para Shadows Wars: Armaggeddon como el Sector Mechanicus. A ello han añadido un complemento nuevo, tableros de cartón que recrean el campo de batalla, fáciles de guardar y transportar y que de forma rápida tengamos una mesa atractiva de juegos.

A esto han sumado la creación de numerosas reglas que hacen uso de dicha escenografía aprovechando la sinergia creada con el elemento novedoso incluido en Kill Teams de los puntos de mandos y su gasto para el uso de tácticas y beneficios puntuales pero que bien jugados pueden afectar mucho quién alcance la victoria en un escenario.

Ejemplo de ello es el manejo de los Servohaulers en el Killzone: Sector Munitorum, permitiendo a los jugadores su manejo y movimiento por el tablero incluso pudiendo hacer uso de ellos como armas. 

Ocurre que mucha de esta escenografía ya obraba en mi poder como los ya mencionados Servohaulers, los contenedores, cajas de municiones, etc... y lo mismo me pasaba con las instalaciones industriales del Sector: Mechanicus por lo que no me sentía atraído en volver a adquirirlos solo por poseer los tableros o las reglas especiales y las cartas de mando asociadas.

Quedaba unicamente una caja a la que en un principio deseche por que sus elementos de escenografía no acababan de convencerme y además el arte del tablero era el menos conseguido, menos fotorealista como los que anteriormente he nombrado. Ese Killzone es Death World Forest.
Hete aquí que de repente me veo recreando a cierta unidad de élite formada por pocos hombres siendo cazados uno a uno en una junta opresiva y extraña... a lo que sumaba unas nuevas reglas de Escaramuzas que funcionaban. Eso bastaba.
Os presento una serie de fotos, (algunas con fondos retocados) de mi tablero Killzone: Death World Forest. Lo cierto es que se tarda más en preparar y montar las piezas que en darles un pintado básico con sprays y tintas pero que espero bastante resulton. 
Barbeb Venomgorse, Shardwrack Spines, Grappelweed son los éxoticos nombres que les han dado a la peligrosa fauna que puebla estos mundos letales y que poseen reglas especiales por si mismos o usando tácticas que podemos activar mediante el gasto de puntos de mando, tales como;  Sotobosque enmarañado que hace que hasta final de fase todo el terreno abierto se considere terreno difícil ó Flora Malévola que impedirá por una fase apostar figuras cerca de los Barbed Venomgorse ó los beneficios que obtendrán los psíquicos que se encuentren en contacto con las misteriosas ruinas Eldritch, por citar solo unas pocas.
Espero que os guste la escenografia y recordar: "Si sangra, podemos matarlo"







Thursday, June 28, 2018

LA VENECIA TÓXICA - Necromunda Underhive

Con la compra de varios elementos del Sector Mechanicus ya tenía  suficiente escenografía para Shadow War Armageddon pero con la llegada del Necromunda Underhive quería un esquema de color para la escenografía que reflejará la decadencia de la colmena.


También deseaba jugar sobre una superficie diferente que diera sentido a todas esas plataformas suspendidas sobre “algo” que en mi caso decidí que fuera un medio acuático: aguas estancadas, contaminadas con desechos ponzoñosos, y seguramente pobladas de “vaya a usted a saber que criaturas”, que en cualquier caso es mejor no conocer.

Uno de mis simpáticos colegas la ha bautizado con el nombre de “La Venecia tóxica”, y he decidido hacer mío el término. Lo más curioso es que mucho tiempo antes de que él la denominara de esta forma yo ya había fabricado una pequeña embarcación para que surcará sus procelosas aguas.

Desde el lanzamiento de los Kharadron por parte de GW me había quedado prendado de sus barcos flotantes, o al menos de la parte embarcación. El Gunhauler se me hacía demasiado pequeño y el menos “naval” de los tres modelos y el Iroclad demasiado grande y difícil de transformar así que la elección lógica fue la Arkanaut Frigate.
Unos cortes por aquí y otros por allá, la construcción de una cubierta falsa a proa, pero removible y fijada mediante imanes me permite usar, si lo deseo, una pequeña pieza de armamento para casos “particulares”.
Para el esquema de color me decidí por uno que conozco bien tras mis muchos viajes a la ciudad flotante; es el que llevan las embarcaciones de la “Azienda del Consorzio Transporti Veneziano“; los famosos Vaporettos. 
Ese beige claro, plagado de manchas y desconchones de herrumbre y con el cual podía probar la técnica del chipping se adaptaba muy bien a las aguas recluidas de los niveles inferiores de una colmena como Petropolis en Eustis Majoris.



Una escenografía perfecta para los enfrentamientos de Necromunda o para las batallas entre el Caos y el Imperio en Inquisimunda.