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Wednesday, June 28, 2023

"SOMBRAS EN EL BAYOU" - Informe de Batalla Dracula's America

“El coronel Scalprow se retiró al salón de fumadores junto con algunos de sus distinguidos invitados. Los ecos de la fiesta aún resonaban en el hall de la mansión y las damas junto con algunos jóvenes permanecieron bailando a los sones de la orquesta que en esos momentos tocaba “Oh, I’m Good Old Rebel”.


Nada más traspasar las puertas, éstas se cerraron empujadas por dos hombres que lucían el uniforme sudista. Al fondo, entre las sombras que apenas iluminaban los candelabros se distinguían otras figuras, algunas de ellas moviéndose de una forma extraña, espasmódica, inquietante. Una de aquellas figuras, alta y corpulenta, salió a la luz, avanzando hacia Scalprow, ante quién se cuadró haciendo resonar sus botas y saludando de forma enérgica llevándose la mano hacia la visera de su kepi. Lucía una poblada barba rubia y sujetaba con su mano izquierda un brillante sable que colgaba del talabarte que portaba. 
 
Scalprow se giró hacia sus acompañantes y pasando un brazo por encima de los hombros introdujo al recién llegado. – Caballeros, tengo el honor de presentarles al sargento Winsborrough y sus... compañeros.- De forma instintiva, la pausa de Scalprow provocó que todas las miradas volvieran a dirigirse hacia el fondo del salón, intentando entrever más detalles sobre aquel misterioso grupo de figuras que parecían no querer mostrarse ni revelar su identidad.

- Esta noche nos internaremos con ellos en el Bayou Lafourche a la búsqueda del arma definitiva que destruirá a la Unión.- Scalprow cogió de una mesilla dos copas de champan, ofreciendo una de ellas a Winsborrough y girando sobre si de forma harto teatral levanto la suya.- ¡Propongo un brindis!

Rise and ride knights of the South!,
Stand to your glasses steady,
‘Tis all we’ve left to prize;
Here’s to the dead already,
Hurrah for the next man who dies!****

Todos se unieron al coro, con gran algarabía entre el chocar de copas y efusivas congratulaciones al coronel, abrazos, salutaciones y vivas a la Confederación. 

Más de repente las velas se apagaron, y todas las voces enmudecieron. Un brusco silencio se instaló en el grupo de distinguidos caballeros en la ahora estancia en penumbra. Un horror atávico penetró en los corazones de todos los allí reunidos, instalando en sus almas el terror más puro y desasosegante que jamás habían sentido en sus vidas. 

Y la fuente de ese pavor era la visión de lo estaba ocurriendo en el centro del salón.

Allí, como por ensalmo, brillaban los rayos de la luna, que se colaban a través del amplio ventanal, y bajo aquel repentino y fulgurante haz se revelaron en todo su horror las identidades de quienes habían permanecido ocultos a la vista de los invitados. 

Renqueantes figuras con desfigurados y aberrantes rostros, carne putrefacta, carne doliente. A ratos despojos entre sus colgantes miembros, órbitas vacías en algún caso, globos oculares repulsivos en otros, piel desprendida. Cubiertas con desgarrados harapos de lo que fueran otrora sus uniformes, allí estaban, soldados del sur si, pero no ya de este mundo, no del mundo de los vivos sino cadáveres alzados de los campos de batalla por la magia nigromante de Scalprow. 

Los compañeros del sargento Winsborrough...”
Hoy os traigo un informe de batalla de Dracula’s America, el reglamento de horror ambientado en el lejano Oeste escrito por Jonathan Haythornwaite y publicado por Osprey Games y que me gusta especialmente.
Las mecánicas que usa y el modo campaña me parecen muy originales. Uso de cartas para activación de figuras pero no aleatoria, ya que permite definir una estrategia a cada jugador, uso de dados poliédricos para distinguir los personajes más poderosos del resto, y un largo etcétera que os invito a descubrir.

Una vez más reglas sencillas, como a mi me gusta pero introduciendo elementos novedosos, como por ejemplo jugar en el mundo de los espíritus, algo que nos plantea en el primer suplemento del juego: Hunting Grounds.

Pero en mi caso fue la aparición del segundo suplemento, Forbidden Power, lo que me atrajo de manera instantánea para vivir las aventuras en esa América gótica poblada de horrores en el que creo el mejor escenario posible, lejos de las llanuras y los pueblos del Oeste más clásico, me refiero a la Lousiana y los misteriosos pantanos del sur de EEUU.

Que mejor lugar para enfrentar a las bandas: Por una parte, La Confederación Oscura, intentando revertir su derrota para destruir a la odiada Unión con el uso de la magia nigromántica y la fuerza de los Renacidos, los soldados caídos en la guerra entre el Norte y el Sur. En el otro bando, la Congregación,  una sociedad secreta y armada formada por los antiguos esclavos negros contra sus antiguos amos, ayudados por el poder del Vudú, sus no muertos y los espíritus Loa.

El escenario de hoy nos plantea la incursión del coronel Scalprow en las profundidades de un Bayou para encontrar los restos naufragados de un antiguo vapor de paletas, el Becky, que perdido y olvidado durante años, oculta en su interior un poderoso Grimorio capaz de multiplicar el poder de los Nigromantes de la Confederación y alzar de forma más rápida y efectiva los cadáveres de sus soldados. 

Como ha llegado a los oídos de Scalprow esta información solo se explica por la promesa realizada en un siniestro conjuro de sacrificar a una doncella cuando llegue hasta el remoto lugar donde se encuentra el derelicto. Un hombre sin escrúpulos como él no ha dudado en secuestrar a la hija del gobernador, la figura más odiada tras el triunfo de la Unión al acabar la guerra. Pero con lo que no contaba el coronel es que la doncella de Mrs. Swan, su fiel sirvienta Aibileen Maud, una antigua esclava liberada, ha solicitado la ayuda de la Congregación para rescatar a la joven.

Así que mientras Scalprow, sus hombres, y algunos Renacidos, se internan en el Bayou, la Congregación ha reclutado a una de sus más afamadas sacerdotisas, Felicie Gentile, para que junto a los miembros de su culto intenten salvar a Mrs. Swan y abortar los planes de sus enemigos. 

Reglas especiales del escenario:

Una figura puede gastar su activación para “remar”, avanzando el resultado de 2d6 pulgadas. 

Una vez a bordo del “Becky”, cualquier figura puede gastar su activación para localizar el Grimorio obteniendo un resultado de 6 en 1d6. A partir del turno, en que el grimorio haya sido localizado, y en los siguientes; en cada fase de NPC se lanzará otro d6 y ser irán sumando los resultados. En el momento que se obtenga un total de 7 o más, el “Becky” se hundirá en el fondo del pantano y cualquiera miniatura que estuviera en el mismo, quedará flotando el agua.
La figura de Mrs. Swan se moverá siempre en contacto con una miniatura de la Confederación. Una vez que se encuentre en el altar a Dagón podrá comenzar el ritual. 
Se lanza 1d6 por turno. En el momento que se obtenga un resultado de 7 se manifestará la criatura. Si al término del escenario no se ha derrotado al monstruo, Mrs. Swan habrá sido sacrificada y la Congregación habrá perdido el escenario.

Por último, en cada fase de NPC se lanzan 3d6, por cada resultado de 6 aparecerá una figura de un Profundo (Forbidden Power) cerca de cualquier grupo de miniaturas elegido al azar.

La embarcación de Scalprow avanza en dirección al Vapor “Becky”.
Felicie Gentile y sus cultitas avanzan para caer sobre sus enemigos.
Scalprow urge a sus hombres a bogar con más energía.
Una de las canoas de la Congregación se acerca a la embarcación de Scalprow.
Para retrasar a sus enemigos, Scalprow invoca con éxito una “Sombra Vengadora”, el espíritu de un soldado caído en la contienda, al que ordena atacar la canoa más cercana.
El malévolo espíritu se abalanza sobre los hombres de la canoa.
Pero tras varias rondas de combate, los cultitas logran abatir al espíritu.
Scalprow alcanza el muelle que conduce al altar del sacrificio para desembarcar a Mrs. Swan que queda bajo la custodia de uno de los Renacidos bajo el poder del coronel. El ritual puede comenzar.
Zarpando de inmediato los sudistas se dirigen al vapor, donde ya se encuentra uno de los hombres de Felicie.
Bartholomew Fly se abalanza contra Colomban. Pero éste último es un hombre muy fornido y resiste el embate.
El ritual ha comenzado, el tiempo corre en contra de la vida de Mrs. Swan.
Pero otras siniestras criaturas pueblan el Bayou. Surgiendo de sus oscuras aguas, un Profundo ataca la canoa desde la que ha desembarcado Colomban. Sobre ella Hubert y Sebastianne se enfrentan a la terrorífica bestia.
La suerte sonríe los designios de la Confederación. Uno de los Renacidos acaba de localizar el Grimorio dentro del barco. 
De repente las aguas a su alrededor burbujean inclinando el desvencijado casco del Vapor, un ruido desgarrador sale de sus entrañas mientras comienza a hundirse en las profundidades. No hay tiempo que perder.
Sebastianne consigue con la ayuda de su compañero herir a la bestia acuática.
Y Hubert se lanza en pos del Renacido para quitarle el Grimorio.
El Sargento Winsborrough entra en la refriega contra el corpulento Cultista.
Felicie Gentile urge a bogar con más fuerza, para salvar a Mrs. Swan.
No hay tiempo que perder, ya que una bestia surgida de las peores pesadillas intenta matar a la joven.
Mientras, en la borda de estribor del “Becky”, el Renacido ha saltado desde la cubierta superior a la barca de Scalprow. Colomban acaba de derribar de un puñetazo al sargento Winsborrough, que se desploma sobre la cubierta.
Jean Luc, el Babalao, desembarca en el altar y se enfrenta a la bestia con su machete, a la que cercena uno de sus tentáculos.
Mr. Fly consigue finalmente derribar al coloso Colomban. Es tiempo de escapar, el barco convulsiona en sus últimos estertores.
A pesar de eso, Sebastianne prefiera la relativa seguridad derelicto a enfrentarse con el Profundo.
En el último momento Hubert apunta su rifle y toma como objetivo al llamativo coronel Scalprow al que derriba dejándolo inconsciente. Intenta impedir que los Renacidos puedan actuar, ya que sin su voluntad, las extrañas criaturas quedan en un extraño estado de letargo.
En la fase de recuperación Scalprow no logra recobrar el sentido. 
Mientras, una nueva criatura de las profundidades surge al lado de la canoa de Felicie. Como si la Congregación no tuviera problemas.
Pero Felicie no se arredra y llamando a las Loas, invoca la Maldición de Kalfu para que caiga sobre el demonio tentacular.
El conjuro tiene éxito, y un nuevo tentáculo es cercenado.
De repente un enorme bramido surge de las viejas cuadernas del “Becky”, y  de inmediato el antaño orgullo vapor de ruedas se sumerge en las oscuras y turbulenta aguas del Bayou.
Sobre la superficie quedan flotando los combatientes de ambos bandos, luchando para no ser tragados por el remolino del hundido barco.
Jean Luc consigue acabar con otro de los tentáculos de la bestia sobre el altar del sacrifico, tan solo queda uno, pero el tiempo se agota. Apenas queda un hálito de vida en el cuerpo de Mrs. Swan.
Una nueva amenaza se cierne sobre los supervivientes que flotan en las turbias aguas. Ahora son la presa de los Profundos.
Solo Mr. Fly consigue alcanzar, a duras penas, la borda de la barca, subiendo a la misma.
En un último y desesperado intento Feliciene consigue el favor de las Loas y logró invocar de nuevo la Maldición de Kalfu sobre la bestia. Mrs. Swan ha sido salvada.
Al otro lado del Bayou, Mr. Fly decide abandonar a su suerte a sus compañeros y huir con el Grimorio y con el desvanecido coronel Scalprow.
El sargento Winsborrough consigue finalmente dar unas brazadas y subir a uno de los botes.
Las canoas de la Congregación se alejan del siniestro altar. Al menos han evitado la muerte de una inocente pero aún queda recuperar el siniestro Grimorio de las garras de Scalprow.
En un acto final de venganza, Sebastianne logra abordar la embarcación donde intenta escapar el antiguo sargento de la Confederación. Entre los estertores de sus últimos momentos, Winsborrough atisba una figura que se alza por la espalda de su atacante. Será lo último que vea en vida.
Con un tremendo grito de dolor, Sebastianne es desgarrado por las garras del Profundo y se hunde en las aguas hacia la misma tumba que alberga ahora al hundido vapor. Una víctima más del Bayou Lafourche.

***Excepto la primera frase, éste es el texto original de un brindis usado por los sudistas en la guerra civil americana




Tuesday, May 2, 2023

"Una granja en Sahiliya" - 7 DAYS TO THE RIVER RHYNE

 

“Cero, cinco, cero, cero... Levanté la vista del reloj. El traqueteo del HMMWM a duras penas consigue mantenerme despierto a pesar de la pastilla de Modafinil que ingerimos la noche anterior. Pero llevamos demasiadas horas sin descansar y recibimos luz verde apenas tres horas antes.
Seguimos la ruta “Fiat”, mucho más tranquila desde hace unas semanas tras abandonar “Ferrari” y “Porsche” por el elevado número de incidentes con IED ocurridos en los últimos días. No hay nada como un utilitario cuando uno no se puede permitir un coche de lujo, pensé para mis adentros. 
Tras esos evocadores nombres se ocultaban las rutas que partían de Bagdad hacia Faluya, Ramadi, Kerbala, Nayaf y un sinfín de poblaciones del Iraq más sublevado tras la invasión. 

Me encontraba en Víctor 4 con Milovici, nuestro NCO, Mancuso y el cabo Drake. Éste último dando bandazos de lado a lado en la torreta de la “Ma Deuce”. El indicativo de nuestra sección: “Duck 2”.
A la cabeza del convoy estaba Víctor 1,  con la primera escuadra; mi compañero de taquilla Zúñiga , el cabo Vellabia y el resto de la primera escuadra: Brunick, y Hollebouck. A todos los efectos “Duck 1”.

50 metros más atrás le seguía Víctor 2, conducido por  Klimovsky y el cabo Torres manejando la 40 Mike-Mike. Y a continuación Víctor 3, justo delante de nosotros. Al volante Galloway y Mageela como artillero. 
Víctor 2 y 3  solo llevaban la dotación mínima, las plazas libres serían ocupadas por los hombres a los que íbamos a recoger; dos escuadras de tiradores de élite que tras pasar varias noches de caza nos esperaban en una granja abandonada situada junto a unos campos de regadío al este de una población llamada Sahiliya.
Entrar rápido, salir rápido...

Sin apenas darme cuenta el cielo tornó rosáceo, había llegado el crepúsculo astronómico. Pronto sería completamente de día. La radio crepitó – 1 click para alcanzar Papa Tango 1 – A pesar de la cacofonía de la radio y el rugido de los motores el acento de los grandes lagos identificaba la voz de Vellabia en Víctor 1.

-Copiado. – contestó Milovoci – Atentos ahora, impares izquierda, pares derecha, Galloway acelera que est.... - ¡THRASHHHH, TRASHHHH, THASHHHH!!!
Lo vi de inmediato, yo iba sentado atrás a la derecha y de un edificio bajo situado a mi lado brotaban unos largos y estrechos relámpagos de color dorado y carmesí, que viajaban desde el lateral de la fachada hacia el convoy. – ¡Artillado a las 2¡ - grité.
¡¡¡Romper, romper, romper!!!, replico Milovici. Una nube espesa de humo se alzó por delante nuestro mientras Mancuso daba un volantazo y frenaba en seco para no estrellarse contra Víctor 3. La voz de Torres ocupó la radio - ¡Ali Babas en cero, cuatro, cero. Víctor 1 alcanzado. Duck 1 desembarcando!

- Duck 2 para Duck 1. ¿Me copia? ¿Estado? – Duck 1, ¿Me copia? – a pesar del repentino caos la voz de Milovoci permanecía serena. Soltaba de manera regular el pulsador del PRC-148,  esperando respuesta, como si estuviera de maniobras. Tras una pausa de espera le escuché como comunicaba con nuestro FOB requiriendo apoyo aéreo. Duck 1 continuaba en silencio... o no quedaba nadie con vida para contestar.

Extraje el cargador de mi arma para comprobarlo, pero con los nervios lo solté y se me cayó al suelo. Los vaivenes del vehículo lo movían de aquí para allá y a pesar de mis intentos no alcanzaba a recogerlo. En mi cabeza no dejaba de pensar que ahí afuera Zúñiga podría estar muerto o desangrándose junto al resto de los hombres de Duck 1. Abandone todo intento de alcanzar el bailante cargador. Saqué otro de mi chaleco y monté el M4.

Milovici pulsó una nueva frecuencia – Para toda la malla, fuego autorizado. Milovici se giró hacia Mancuso – Detente aquí. ¡Todos abajo menos artillero! De inmediato recibí la lluvia de los casquillos pesados que se desparramaban sobre el suelo del Humvee y quedaban a mis pies desprendiendo calor. Drake no había vacilado ni un instante tras escuchar las órdenes del sargento. 
Sin esperar a detenernos del todo, abrí la puerta y salte a tierra. El “polvo lunar”, como lo llamábamos, lo invadía todo tras las brusca parada y la caída de los impactos a nuestro alrededor. 

A duras penas, tropezando,  alcancé a ver a mi izquierda a los restantes Humves. Víctor 2 había acelerado y sobrepasado la carcasa humeante de Víctor 1. Milovici le había ordenado a Klimovsky acercarse a la granja, apenas 200 metros por delante para embarcar lo antes posible a los francotiradores. Estaba a punto de llegar.
Víctor 3 se había detenido para abrir fuego. Miré hacía allí y seguí con la vista la dirección en la que apuntaba su torreta y encontré de nuevo la casa del artillado, a nuestra derecha Comencé a disparar de forma espaciada, intentando ser los más preciso posible. Mis disparos caían cortos, corregí, apuntando un poco más arriba. La vista ampliada del AGOG se lleno de unas pequeñas nubes que parecieron formarse de la nada junto a la vivienda. Mageela habían alcanzado al Toyota Artillado con el 40 Mike-Mike. Los restos de Hilux comenzaban a arder.
Pero al cesar los impactos del lanzagranadas me percaté que a nuestras seis se  identificaba el tronar de una ametralladora pesada Dushka. Milovici estaba al otro lado del Humvee disparando hacía mi espalda – ¡Víctor 3, tangos en dos, dos, cero, repito tangos en dos, dos, cero! ¡Retrocedan! – 
Mageela hizo girar la torreta en dirección a la nueva amenaza pero de inmediato su vehículo quedo despedazado ante nuestros ojos. 
Los disparos habían partido de un nuevo artillado situado en un promontorio rocoso al este de la granja. La torreta de su ZSU-23 acababa de destrozar al humvee  y giraba ahora para batir el edificio.
-Duck 2 de Duck 1, aquí Brunick, tenemos dos bajas pero nos hemos refugiado cerca del muro exterior de la granja. Estamos bajo fuego de un artillado con pesada – Al parecer Duck 1 había podido salir antes de que su Humvee fuera destruido, como había dicho Torres ¿Estaría Zúñiga con vida? 
Milovici les indicó que buscarán cobertura y esperarán nuestra ayuda, al tronar de los disparos de ametralladora, se unían ahora los disparos contra la granja del recién llegado. Busque en los bolsillos del chaleco y me puse los tapones. En mi cabeza todo quedo amortiguado y por eso se me antojó como un ilusión óptica las estelas de humo que salían por detrás del edificio donde estaban los restos del primer Toyota destruido. Me quité uno de ellos y escuché perfectamente el sonido del disparo de un lanzacohetes. Habíamos caído en una emboscada perfecta.
Milovici había establecido contacto con los francotiradores a quienes debíamos evacuar y tuve la impresión de que los papeles se habían invertido. Ellos ya estaban embarcando en Víctor 2. La granja continuaba recibiendo el castigo del ZSU-23. Los proyectiles de 20 mm arrancaban grandes pedazos de mampostería pero no parecían atravesar los gruesos muros del edificio agrícola. 
Mancuso, sube al Humvee con Drake y no paréis hasta la granja, recoger a la segunda escuadra, sin deteneros por nada. – El vehículo partió a toda velocidad y de repente me sentí desnudo en medio de aquel terreno desolado sin apenas cobertura. Milovici se acerco a mi lado y ambos abrimos fuego contra la artillada del bosquecillo de palmeras al Oeste. 
La maldita ametralladora disparaba a ráfagas cortas y regulares pero el bosque de palmeras nos impedía discernirla bien. Solo abríamos fuego cuando divisábamos los gases de disparo del arma. 

La radio volvió a crepitar – Lima de Klimovsky, ¿Me copia? – Milovici contestó – Alto y claro.  Vamos de regreso con la mitad de los francotiradores. Los miembros de Duck 1 acaba de recibir fuego de morteros o cohetes. No lo sé.  Creo que no queda nadie con vida – Milovici se levanto el casco y se giro sobre su espalda. – Comunica con Mancuso y dile que se de prisa. ¡Cagando leches!- 

¿La segunda muerte de Zúñiga? Quizás, no sé. El lanzacohetes había tomado por objetivo a Duck 1, incapaz de moverse la escuadra era el blanco perfecto para ellos.
Milovici me ordeno saltar a una rocas más a nuestra izquierda, con mejor cobertura. A nuestra derecha parecía haber cesado el disparo de cohetes, pero seguramente estaban recargado el lanzador. Klimovsky en Víctor 2 paso a nuestro lado a toda velocidad de camino a la base. 
- Víctor 3 para Duck 2- Milovici bajo el arma y se acurrucó para contestar. Escuché la voz de Mancuso. – Lima, ya habíamos embarcado pero nos han alcanzado. Vehículo inutilizado, nos refugiamos en el muro exterior. Drake es baja.
Me giré hacia el sargento, y a pesar de todo el caos que continuaba a mi alrededor me concentre en observar su rostro. Las arrugas, el sudor, el polvo, los rasguños, todo eso estaba ahí, pero por primera vez también me di cuenta de toda la frustración y la desesperanza que reflejaban sus facciones.

A lo lejos me pareció escuchar el rugido de un avión, después un brusco sopor. 
Tras eso, la nada”.

Fragmento extraído del AAR del soldado de primera Mark A. Blossom, corazón púrpura. 1/3 82nd Rr.  Iraq 2008. 

El reglamento utilizado ha sido Seven Days to the River Rhine, que podéis encontrar aquí. Pensado originalmente para el frente europeo en el contexto de los años 80 pero ampliado con muchos suplementos que podéis encontrar en internet

Para los Technical he usado las reglas de Irregulares. Debo confesar que el bando insurgente acaparó toda la fortuna y la mala suerte quedó para el bando americano. 
Muy recomendable, sencillo y efectivo.