Wednesday, March 23, 2022

BAJO EL MAR - Submarino para Palaeo Diet: Eat or be eaten

 

Ha pasado mucho tiempo. Mucho más del que yo hubiera deseado, pero en todo, como en la vida, has de encontrar la inspiración y él estímulo para llevar a cabo cualquier tarea. 

Retomo este blog tras una larga ausencia con la intención de al menos continuar mostrando mis aventuras sobre las mesas de juego y de pintura, con el único afán de inspirar a otros, espero que más jóvenes, en las siempre relajantes aventuras con las miniaturas de plomo y plástico. 

La patada inicial para este proyecto me vino de las cacerías submarinas que muestra en su muy recomendable blog Nicholas Wright, donde recoge las aventuras de excéntricos millonarios Victorianos capaces de pagar astronómicas cifras para llevar a cabo viajes en el tiempo y poder sumergirse en los océanos del periodo Jurásico para presumir de haber cazado un Liopleurodon, un Plesiosaurio y cuantas otras feroces bestias poblaban los mares de aquella era.

Aventuras no exentas de peligros que solo hacen incrementar la satisfacción de estos diletantes por jugarse la vida en estas peripecias. 

El reglamento usado por Nicholas es Palaeo Diet, editado por Ganesha Games, que nace de la mente de Andrea Sfiligoi, padre del Song of Blades and Heroes, Flying Lead y muchos otras adaptaciones de su particular mecánica de juego. A ellas hay que sumar la aportación del mismo Nicholas para adaptar el juego a las cacerías de la prehistoria del hombre y de ahí el subtítulo del reglamento: "Eat or be eaten", toda una declaración de principios de lo que el aficionado a los juegos de miniaturas podrá encontrar con su lectura.

Así que, como punto de partida, y siempre fascinado por todos los artefactos que el hombre ha creado para surcar bajo el mar las aguas me decidí a llevar adelante una idea que me llevaba rondando hace tiempo la cabeza, usar el submarino que la marca sueca Lego tiene en su gama duplo.

El precio del juguete lo hace muy recomendable como punto de partida, menos de 23 euros y con el tamaño perfecto para ser usado con las miniaturas de 28mm. 

Para dejarlo en el estado que muestro en las fotos, tan solo he tenido que usar la Dremel para eliminar los característicos cilindros de acople de Lego y lijar para dejar las superficies lisas.

Para el resto de los componentes me ha venido de maravilla la caja de Necromunda Zone Mortalis: Gang Stronghold, con todas esas tuberías y conectores repletas de detalles.

Un elemento importante es la escotilla superior, una pieza de la excelente marca Zinge Industries, un elemento imprescindible e icónico en toda nave submarina que se precie.

Por último, y no menos vital, es darle ese carácter Victoriano que solo los remaches pueden aportar. Y para no complicarme la vida utilice un truco muy documentado en otras páginas web: masilla de modelado. Ideal el tubo de Putty de Vallejo. Basta con cortar la punta lo más pequeña posible, apretar un poco para dejar una pequeña cantidad y distribuir a lo largo del casco imitando las planchas con remaches que conforman el casco. Al principio parecerá muy grande, pero al secar merma y queda estupendo.

Ahora solo falta poblar de fauna y flora los fondos submarinos de mi mesa de juego. !Dive, dive!



Thursday, December 31, 2020

El año que pintamos peligrosamente (V, y final)

Bueno, he dejado para está ultima entrada el que ha sido mi ojito derecho durante este año, Dust 1947.

El juego creado por Paolo Parente siempre ha tenido un lugar en mi corazón desde que comenzó con el Dust Tactics, pasando por AT43 un juego futurista sin mucha fortuna pero con mucho talento en sus miniaturas y mecánicas de juego.

De las novedades surgidas durante estos últimos años ha habido dos que captaron mi atención de inmediato por su singularidad. Por una parte los Escorpiones del Desierto. Con sus vehículos todo terreno y sus unidades de élite constituyen el clásico comando de "Hazañas Bélicas", o en mi imaginación las pequeñas unidades de infiltración tratadas en el películas de cine como "Objetivo Birmania" o " Comando en el mar de la china". En anteriores entradas os he mostrado varios informes de batalla así como el estado actual de mi contigente, ya muy completo.

Pero me faltaba buscarles un contrincante, y a pesar de que la facción del NDAK es atrayente, ya tenía zombies en mi ejercito del Blutkeuz y me parecia muy repetitivo. Así que me incliné por algo mucho más exótico y más cercano a mi cariño por el Pulp, la facción de los sectarios de Cthulhu.



El nucleo principal está formado por tres escudras de doncellas del culto, unidades con poca pegada pero con un coste en puntos ridículo. A ellas se le suma una unidad de saboteadores, muy potentes en cuerpo a cuerpo y especialistas en destrucción de vehículos ligeros con sus cartuchos de dinamita. Todas estas unidades están reforzadas por los diferentes héroes que potencian su supervivencia sobre el campo de batalla, como lo es Lilith y su capacidad de transmutarse en un monstruo devorador experto en combate cuerpo a cuerpo o los"oficiales" que pueden dar ordenes para reactivar o recuperar miniaturas caídas en combate. Por su parte los sacerdotes son vitales, puesto que son los únicos capaces de afectar a las criaturas monstruosas como el Avatar de Cthulhu o las escuadras de Mi-Go, especialistas en asaltos rápidos.

Lo cierto es que la calidad de las miniaturas de Parente ha ido aumentando con el tiempo, el cambio del plástico a la resina ha traído mejores detalles en el esculpido y el tamaño de las figuras, sospechosamente más cercano al 1/35 que al 1/48 oficial, ayuda bastante con el pintado. En los sectarios queda plenamente demostrado esta mejoría. Y en especial en el detalle espectacular que el español Joaquín Palacios ha volcado en su absolutamente genial figura del Avatar de Cthulhu

Las unidades mecanizadas del culto son una variopinta colección de vehículos capturados y transformados para servir a los dioses venidos de otra dimensión. En mi caso, debo reconocer, que he rehuido de adquirir los kits de transformación que ofrece el fabricante dado su escandaloso precio. Así que he buscado en Ebay alternativas más económicas y debo decir que ha sido una tarea bastante sencilla puesto que existen muchos vehículos diecast a escala 1/48 en colecciones de fascículos. 

Sin duda por tamaño impresiona ver el Churchill, un mastodonte al que he cortado el cañón de 76 mm y lo he sustituido por varias piezas para imitar el lanzallamas. Para el Erradicador he buscado una alternativa sencilla con el semioruga AMC Schneider mientras que para el Purificador me he inclinado en favor del italiano AB41. El benjamín en la foto es el Tilly, el coche utilitario usado entre otros por la RAF y que es uno de los iconos del culto con una ametralladora Maxim montada sobre él. Como curiosidad decir que me he olvidado incluir en la foto el Annihilator, el único vehículo para el que compré su kit de transformación. Un montaje cuádruple sobre el chasis de un panzer T38 (t) y que queda la mar de aparente sobre el tablero.

Algunas de las figuras más emblemáticas son las de Rasputin y los sacerdotes del culto, los únicos capaces (ingenuos...) de manejar los avatares de los dioses malditos. Unas figuras repletas de detalles y un gozo para pintar.

Y para finalizar varias fotos de todo el ejercito al completo, un proyecto fabuloso con el que terminar este año "maldito". 


 

Os deseo un nuevo año con menos pesadillas y más ilusionante. ¡Felices 2021!