Monday, November 16, 2020

Stonne 1940 - What a Tanker

Descubrí hace poco los modelos a escala de la casa Meng que son una parodia tipo dibujos animados de los  tanques más famosos de la segunda guerra mundial.

Pertenecen a su colección World War Toons y quede muy complacido por su espectacular calidad y la rapidez para montarlos, incluso  sin necesidad de pegamento. Su escala viene a ser parecida a 1/48, y son fantáticos para ser adaptados por ejemplo a Warhammer 40K.

Todos son muy característicos pero enseguida me quede cautivado con los modelos franceses que suelen verse muy poco en las mesas de juego. Elegí un Somua S35 y descubrí que también tenían en catálogo un gigantesco Char B1 Bis.  Ambos tienen mucha personalidad y quedan espectaculares una vez montados y pintados.

 


Hacía un tiempo que obraba en mi poder el reglamento What a Tanker, publicado por Too Fat Lardies y que permite pequeños enfrentamientos de tanques donde cada jugador debe controlar las acciones de la tripulación de uno o dos vehículos bajo su mando.

Es un juego ligero, para pasar un rato divertido con los amigos. La mecánica de juego está reñida a sacarle partido a tiradas de dados para cada uno de tus vehículos. Los resultados de esos dados pueden ser usados para desplazar el tanque, otear en busca de enemigos, recargar, apuntar el cañón y dispararlo. Además hay un resultado que actúa de comodín y que permite reemplazar una acción o duplicarla. Adicionalmente algunos tanques poseen carácterísticas especiales que modifican de alguna manera la mecánica o carácteristicas de juego.

 

Así que me pareció que la oportunidad era ideal, un reglamento para no ser tomado muy en serío y que prima la diversión junto con unos modelos más cercanos a la parodia que a la realidad.

 

Decidí por tanto llevar  acabo una pequeña partida, que he situado en 1940 en los alrededores de  la ciudad de Stonne y para la que he escogido unos adversarios históricos para enfrentarse a mis Franceses; un par de Panzer T(38) t. 

 

A cada turno se lanzan dados para ver el ordén en el que podrán actuar los tanques.

Esta tirada de iniciativa puede ser modificada salvando algún dado comodín de un turno a otro y garantizarte que podrás actuar en primer lugar en un momento crítico.

 

En la partida comenzó activando uno de los pequeños Panzer que rodeo una de las casas y obtuvo en la tirada de dados suficientes resultados como para mover, (los T(38) poseen una habilidad especial "Fast" que permite cambiar un resultado de sus dados por uno de movimiento), adquirir como blanco al Somua situado junto a la casa, disparar sobre el, e incluso recargar tras el disparo.

Desafortunadamente el tiro fué fallido y el Somua S35 tuvo la delicadeza de responder a las "atenciones" del Teutón. Sus seis dados, de los que tres erán comodines le permitieron adquirir su objetivo, apuntar (implementando el resultado con un comodín, que paso a ser un segundo apuntado), abrir fuego e incluso recargar a continuación. Los obstáculos en la línea de visión aportan modificadores negativos a la tirada para impactar pero se puede compensar usando más dados de apuntado.
El disparo impactó causando 1 daño temporal al Panzer. Los daños temporales restan un dado de la tirada (el T(38) posee 6 iniciales), pero puede restituirlo más adelante con el gasto de un comodín.

El segundo Panzer decidió avanzar en apoyo de su compañero.

El turno lo cerraba el Char Bis. Su tirada disponía de los suficientes resultados como para apuntar a su contrincante pero no para disparar, por lo que hizo uso del comodín para hacerlo, e incluso pudo recargar para el siguiente turno.
 

El disparo impactó pero solo obtuvo un resultado de impacto superficial, obligando al Panzer a recular, (al hacerlo deberá adquirir de nuevo blancos en los siguientes turnos, consumiento al menos 1 dado para este proceso).

Al comienzo del segundo turno, el primero en activar es el segundo Panzer, que hace buen uso de los resultados de sus dados y de su habilidad Fast, para girar 180 grados y cambiar el flanco hacía su izquierda, atravesando el campo de trigo y quedando casí a cubierto del Char Bis detrás de la casa.


El segundo en activar es el Somua que usa todos sus dados para avanzar en apoyo del Char Bis y disparando sobre el Panzer de su izquierda, al que causa 2 daños temporales más. Este último al activar poco puede hacer y queda detenido delante de sus enemigos.

Un nuevo turno y la diosa fortuna parece sonreir al audaz panzer que estaba en vanguardia. Unos buenos resultados en las tiradas de movimientos le permiten flanquear a los carros franceses, abrir fuego sobre el Char Bis e incluso continuar avanzando hacia la retaguardía.

El impacto causa a duras penas un daño temporal al mastodonte frances, la razón de no haber conseguido un daño mayor reside en que el Char Bis posee la regla especial Heavy que hace que su blindaje lateral seá tan resistente como su blindaje frontal. Son estos pequeños detalles los que hacen que What a Tanker refleje de alguna manera las virtudes y defectos de sus contrapartes reales en la historia.
 El siguiente en activar es precisamente el Char Bis pero su tirada de dados es muy poco efectiva y solo puede recular y apuntar al escurridizo tanque alemán.
El turno se termina con una retirada marcha atrás del otro Panzer T(38) y con el encaramiento del Somua apuntando al contrincante situado en su retaguardia.

Un nuevo turno llega y los dados de la suerte sonrien al Char Bis que resulta el primero en activar, abriendo fuego de inmediato sobre el Panzer y causándole 2 daños temporales y 1 permanente. Este último resultado es una mala noticia puesto que al reves de los temporales, los daños permanentes no puede ser restituidos.
Le toca el turno ahora al Panzer, pero su tirada de dados se ha reducido a solo 2 dados, por lo que unicamente puede continuar su loca huida hacia adelante.
Un poco cansado de este juego del gato y el ratón, el Somua, siguiente en activar,  hace fuego y aunque solo causa daños temporales (el cañón de 47mm con el que están armados todos estos carros no posee una penetración y daño muy grandes), son suficientes para agotar los dados que le restaban al Panzer por lo que su tripulación se ve obligada a abandonarlo.

Su compañero ha conseguido al menos retroceder y disparar en venganza, casuando 1 daño temporal al Char Bis.
Al activar el Somua termina con el enfrentamiento casusando los suficientes daños temporales como para agotar la reserva de dados del Panzer, causando un nuevo abandono de vehículo.

¡Victoria para el bando Frances!
A pesar de no haber podido ver a ningún carro saltar por los aires, algo dificil para la poca diferencia entre las carácteristicas de los vehículos de ambos bandos, la partida ha sido divertida y ágil. Muy recomendable con unas cervezas para pachanguear con los amigos.

Tuesday, October 27, 2020

DUST 1947 - Último tren para Babilonia

Antes que nada comentar que esta partida la he jugado usando el reglamento Black Ops de Osprey a pesar de estar situada en el universo de Dust 1947. La narrativa de la historia hacía que este reglamento fuera el más adecuado para recrear el escenario del robo de un tren custodiado por guardias en la noche del desierto. 

Hago constar, también y con toda la humildad del mundo, que este escenario es un homenaje al informe de batalla Last Train from Goldwasser de la mítica página Major General Tremorden que ha inspirado a muchos de nosotros en este hobby, y de hecho las reglas que he utilizado para el tren son las que recoge el escenario original en su página web.

Black Ops es un reglamento inicialmente pensado para combate moderno, pero su mecánica de juego, en especial para incursiones en lugares protegidos por centinelas es muy recomendable. Me ha gustado mucho, a pesar de una pésima redacción pero funcionará muy bien en cualquier enfrentamiento del tipo de escaramuza, ya sea en un escenario de la primera guerra mundial o de ambiente futurista.

Sin más, viajemos hasta la provincia de Babil, en el centro del actual Iraq, a finales de 1947, en una lengua de tierra en la que el Éufrates y el Tigris parecen querer unirse. 

A pesar de los esfuerzos de un misteriosa secta para impedir que el yacimiento fuera expoliado por los ingleses, acontecimientos narrados en "Un Pozo de Maldad", los británicos habían descubierto en su interior piezas muy valiosas de la civilización Hitita, y habían extraído una singular estatua con inscripciones talladas en una lengua no conocida. La estatua en cuestión parecía ser la llave para abrir una puerta inter dimensional, no en vano en Acadio la antigua Babilum significa "La Puerta de Dios".

Sabedores de la importancia del hallazgo el alto mando ha llevado a cabo los preparativos necesarios para trasladar en tren la estatua hasta la base de la RAF en Shaibah, cerca de Basora, y viajar desde allí en avión hasta Inglaterra pasando por Alejandría, Malta, Gibraltar.

El tren partirá al amanecer, y hasta ese momento estará custodiado por tropas aliadas. Pero esta información ha llegado a oidos de ciertas personas que han hecho llegar la información al Culto...

...y en base a ello Ekaterina Simonova, líder de la cábala Amanecer Sagrado tiene otros planes para ese tren.
Planes que pasan por una incursión de la cámara militante del culto: los Saboteadores, fanáticos adoradores del dios primigénio Nyarlathothep, dispuestos a hacer saltar por los aires a todo y a todos los que se enfrenten a ellos con sus cartuchos de dinamita...

...así como las Doncellas del Culto, devotas del dios reptante.

Ignorantes a la amenaza y ateridos por el frio de la madrugada, los escasos centinelas se esfuerzan para no caer rendidos por el sueño y el cansancio y vagan de aqui para allá, acechando sombras que parecen cobrar vida en la oscura noche.

Mientras los Saboteadores continuan el avance sin hacer saltar las alarmas.
También lo hacen dos altas y siniestras figuras, los hermanos Rudolf y Bran Sebontterdoff. Miembros de la organización esotérica Thule y especialistas en comunicaciones y mecánica. Es en ellos en quién confía Ekaterina para poner en marcha la locomotora y escapar con el tren y su valiosa carga.
La infiltración continua sin despertar las sospechas de los centinelas que todavía no han detectado la presencia de los intrusos...

Pero la llegada de la patrulla motorizada que vigila el perimetro parece despertar de su letargo a los soldados...

...y uno de ellos detecta de inmediato a uno de los intrusos y gritando comienza a alertar a sus compañeros.

Al igual que un segundo centinela que se topa de frente con los Saboteadores.

Otro más, parece distiguir entre las sombras una forma oscura que avanza hacía el- ¡¿Alto, quien va?!

Por toda respuesta recibe una ráfaga de plomo que acaba con su vida.
Los gritos y los disparos acaban por despertar al oficial que descansaba en una Dar al Tuba cercana, - ¡¡¡Que demonios!!!
Pero de inmediato se da cuenta que están ante un ataque en toda regla y ordena al recien llegado jeep que avance para rechazar la intrusión.

Rolf Sebontterdoff alza su megáfono para ordenar abrir fuego de inmediato ya que no tiene sentido continuar con cautelas.
Y de inmediato sus ordenes son ejecutadas. El centinela que guarda la estatua cae abatido por uno de los saboteradores...
... y Rudolf alcanza la locomotora con la intención de comenzar a levantar vapor a la mayor brevedad...
... mientras Ekaterina intenta acabar con la vida del comandante aliado.
Pero no todo marcha del modo en que la belleza rusa había previsto. Uno de los centinelas acaba con la vida de una doncella...
... y otro más abre fuego de Supresión contra los saboteadores a los que había sorprendido...
... y que llevados por su fanatismo han querido continuar con su avance, pagando su lealtad con la muerte.
Mientras continua el asalto, los disparos de los subfusiles caen como el predisco sobre el soldado del palmeral pero por algún milagro consigue evitarlos.

El comandante aliado también abre fuego con su Sten sobre la enigmatica figura de la joven que acompañada de un León corre hacia él pero con sorprendente agilidad, la extraña mujer consigue evitar la ráfaga...

... y lanzar un ataque contra el rápido vehículo que pasa a su lado. Sorprendidos por el repentino ataque los dos hombres son incapaces de reaccionar y un disparo de la Mauser acaba con la vida del ametrallador. Su compañero presa del pánico acelera para salvar su vida...

... y escapa a toda velocidad hacia el interior del desierto poniendo tierra de por medio.

 

Rudolf Sebontterdoff ha conseguido presión suficiente y la vieja máquina comienza a coger inercia. En el vagón posterior se ha subido uno de los Saboteadores decidido a salvaguardar a toda costa la siniestra y misteriosa escultura que se yergue a su lado...

... y mientras el solitario soldado en el palmeral consigue acabar con otra de las doncellas - ¡¡¡Muere sucia cucaracha!!!
Pero hay más del lugar de donde éstas vienen y al poco tiempo se ve completamente rodeado de aquellas mujeres que parecen vestir los sudarios de su anunciada muerte.
El ruido del combate lo envuelve todo, disparos, explosiones, y un atronedor rugido le impide al comandante aliado ver llegar la imponente masa de la locomotora que destroza inmisericorde con su frágil cuerpo cuando locomotra y vagones pasan por encima suyo.

Sin que ya nadie ofrezca resistencia el tren avanza, aún sin demasiada velocidad para permitir que los supervivientes del Clan puedan embarcar...

... pero no es sencillo subir en marcha y una de las doncellas paga con su vida tras intentarlo.
Ekaterina ha buscado un atajo y espera al tren un poco más alla...
... y con su prodigiosa agilidad tanto ella como su mascota felina suben sin dificultad al vagón.
La incursión ha sido un éxito pero... ¿Donde está Bran Sebontterdoff? Nadie le ha visto, ellos son los únicos supervivientes del ataque pero ninguno sabe nada sobre su paradero. El destino del alemán esombrece la alegria por el éxito de la misión.