Monday, February 3, 2020

RoSD - "El pueblo abandonado"


"No recuerdo su nombre y además no me importaba, si alguna vez fue una villa populosa y alegre la llegada de la Sombra había concluido para siempre su historia. Lo que quedaba en pie eran unas míseras casas, la mitad de ellas a punto de derrumbarse y la otra mitad carentes de cualquier hálito de vida. Las órdenes eran claras: averiguar el paradero de Aventine, un veterano compañero enviado varias jornadas atrás para investigar la noticia de un misterioso ataque y que no había dado señales de vida desde entonces.

Me dispuse de inmediato a rastrear el pueblo con mis hombres cuando los ladridos de Kasper, nuestro fiel sabueso, nos pusieron en guardia. Los "habitantes" de la villa habían hecho acto de aparición.
Así que aún quedaba vida, pensé... ó más bien muerte, arrastrándose hacia nosotros avanzaban varios cadáveres de No Muertos y también unas grotescas ratas de anormal y siniestro tamaño. La Sombra nos daba la bienvenida.
No había tiempo que perder, la prioridad era hallar a Aventine y llevarlo de vuelta a Tallis, pero tendríamos que hacerlo conteniendo la amenaza de los recién llegados.
Dos de las ruinosas casas se nos antojaban como buenos puntos de partida por lo que di ordenes de entrar en ellas de inmediato a la vez que me encaminaba hacia uno de los extremos de la villa donde me pareció ver algunos rastros. Con un silbido lance a mi fiel Kasper contra la rata más cercana.
Las mandíbulas de Kasper no dieron ninguna oportunidad a la inmunda alimaña pero en el centro del pueblo otra de las gigantescas ratas se abalanzo contra Thim, nuestro recluta, quién quizás atenazado por el miedo o por su falta de experiencia no pudo evitar ser mordido, sufriendo una grave herida que a punto estuvo de hacerle perder el sentido. Rupertus nuestro Arcanista acudió a su rescate preocupado por que el engendro pudiera haberle inoculado alguna enfermedad, pero el anciano sabio es más hábil con la pluma que con la espada y resultó también herido a pesar de su noble gesto.
Yo por mi parte había hallado un rastro interesante, alguien o algo había llegado al pueblo desde el bosque del norte, una siniestra arbolada envuelta en sombras pero ¿Donde estaba Aventine?, ¿pudiera ser que se hubiera internado en aquella desolada arboleda?  No era momento de distraerse y regrese con mis compañeros al claro cuando observe que uno de los zombies de dirigía hacía Kasper. Alce el arco y disparé pero el venablo falló.  
El inmundo ser se abalanzó sobre el can más como una bestia que como lo que había sido, mordiendo y arañando y Kasper aulló de dolor al recibir la cruel mordedura de aquella "cosa".
Me encontraba demasiado lejos para ayudarle y supe de inmediato que quizás había llegado la hora para mi fiel Kasper.

¡¡¡Atrás!!! Como un rayo, Mondar, uno de mis arqueros acudió al rescate e hizo retroceder al zombie. El golpe por poco acaba con él pero la inhumana resistencia del engendro prevaleció. La lucha se antojaba prolongada.
Los gritos del enfrentamiento y de los impactos de las espadas lo invadían todo, el combate se había generalizado por todo el pueblo y aquí y allá caían las alimañas de la Sombra. La rata que había mordido a Thim y a Rupertus había sido eliminada por el "pequeño" Othon, nuestro compañero Templario a quién reclute justo antes de partir, una buena decisión. El gigantesco templario también había parado en seco el ataque de otro de los No Muertos.  

Thanis, otro de mis arqueros había conseguido echar la puerta abajo de una de las casas importantes pero cuando se disponía a entrar un nuevo No Muerto se abalanzó contra él, pero con un rápido mandoble, fruto de sus  ágiles reflejos cercenó la cabeza y el zombie cayo abatido.
 
Al entrar en la casa, un bulto yacía sobre el suelo en medio de un inmenso charco de sangre, Aventine había encontrado allí su final. Habíamos hallado lo que venimos a buscar pero no de la manera en la que recordábamos al Ranger de leyenda, al valiente y esforzado defensor de las fronteras del reino. Thanis observó con cuidado todos los detalles de las escena y se percató del objeto alargado que hacia cerca del cadaver, la espada de Aventine. La recogió del suelo y la guardo para llevarla de regreso a la armería de Thanis como el valioso objeto que era.
Solo un combate continuaba en liza, y por poco no termina dramáticamente cuando el edificio situado al lado del mismo se derrumbo con un gran estruendo. Mondar resulto herido leve pero ni Kasper ni el zombie sufrieron daños, aunque este abandonaba de nuevo la "vida" tras caer abatido por mi compañero.
Nuestros últimos momentos en la abandonada villa fueron pacíficos, como si aquel sitio quisiera morir en silencio, y al fin en paz. Rebuscando en los alrededores encontramos algunos cadáveres de los que un día fueron sus moradores. En todos ellos aparecían evidentes signos de haber sido atacados por algún tipo de araña, aunque de proporciones gigantescas y las bestias habían llegado desde aquella arboleda del norte. Era hora de pedir venganza por aquellas pobres gentes"




Nota: Los hechos narrados corresponden a la primera partida de Rangers of the Shadow Deep, en concreto del primer escenario de la campaña. Los eventos fueron relativamente benignos y las amenazas rapidamente bloqueadas. Aún así una maldita rata puso fuera de combate a mi Arcanista, que como recuerdo ha perdido algunos dedos de un pie, y el derrumbe del edificio fue una sorpresa que pudo haber tenido consecuencias más graves. Afortunadamente todo quedo en un susto. 
63 puntos de experiencia para mi ranger y la fortuna de haber resuelto los enigmas: hallar el rastro y la naturaleza de la amenaza, hallar los restos de Aventine y recuperar su espada mágica. Veremos que aventuras nos depara la segunda misión.









Tuesday, December 10, 2019

AoS Skirmish: Skaven Vs Stormcast

Aprovechando la nueva escenografía de Warcry os traigo un informe de batalla de Age of Sigmar, en su versión de Escaramuzas enfrentando a los Skavens contra los Stormcast.
Como deseaba utilizar únicamente figuras pintadas he preferido no tener en cuenta los puntos, aunque sospecho que los Skavens superan a los humanos, en cualquier caso se trataba de eliminar al contrario.
Por el bando Skaven participan 4 Clanrats, 1 Rata Gigante, 1 Rata Ogro,  1 Asesino, 1 Mortero de Viento Envenenado y 1 Vidente Gris. Completando el grupo estaba Skritch Spiteclaw y los cuatros Skaven que conforman su enjambre.
Frente a ellos los Stormcast al mando de un Knight-Incantor, acompañado por un Gryph-hound, 3 Castigators y 3 Sequitors.
Ambos bandos despliegan en lados opuestos y en el primer turno, la iniciativa cae en el bando de los Skavens quienes inician un rápido asalto contra la línea central.
El flanco derecho (inferior izquierdo en la foto) corre para tomar la delantera, mientras que el resto de unidades toman posiciones. Entre otras el Vidente Gris que prefiere ser fiel a la filosofía de "Todo desde la retaguardia es Más-Más mejor"
La única figura del flanco izquierdo que decide correr es el Asesino
Por su parte los Stormcast también se lanzan hacia adelante para poder poder en funcionamiento  los arcos largos cabezatrueno. Pero quién más avanza es el Grifo que aprovechando su enorme velocidad toma la delantera para intentar acabar a la mayor brevedad con la amenaza que supone el Mortero de Viento Envenenado, ya que con su alcance y sin necesidad de tener línea de visión puede impactar sobre cualquier Stormcast situado sobre el campo de batalla.
 El turno 2 verá girar la iniciativa hacía los Stormcast. La primera decisión es por parte del Knight-Incantor quién logra invocar el hechizo Tormenta Espiritual.
 Sin embargo, desde su "relativa" seguridad en retaguardia, el Vidente Gris consigue disiparlo sin esfuerzo.
 Los disparos de los arcos cabezatrueno no logran reducir la marea de Skavens pero quién si decide hacer acto de presencia es el Mortero de Viento Envenenado, quién de inmediato hace fuego sobre la peligrosa amenaza que representa el Mago Stormcast.

 El disparo ha sido bien dirigido pero no logra causar más que una leve herida en su objetivo, (posee Daño 1D6, y causó cuatro heridas, de las que el Mago pudo salvar todas excepto una.
Sabedor de la amenaza representada por el ingenio salido de la mente del clan Skyre, el grifo entra en combate con los servidores del arma, pero no logra causar daño por lo que de inmediato hace uso de la regla Ataques Rápidos, que le permite retirarse 6" tras llevar a cabo el combate.
No es el único combate que tiene lugar en este turno. En el centro se producen otros que tiene como protagonistas a los Sequitors, que marchan a la vanguardia y elementos variados de los Skavens. 
En uno de ellos se enfrenta a la Rata Ogro contra un Stormcast Sequitor, que no es rival para los 4 ataques con daño 2 de la gigantesca bestia.
 Incapaz de resistir los golpes del engendro creada por los alquimistas del clan Moulder. el Stormcast se derrumba a los pies de sus enemigos.
Pero no todo está perdido, ignorando la pérdida del su compañero otro Stormcast se enfrenta a los Clanrats...
 ...y con un golpe de su gran maza acaba con la vida de uno de los pellejudos enemigos.
La llegada del turno 3 y la iniciativa en el bando Skaven traen nuevos y renovados esfuerzos por acabar con las fuerzas del dios Sigmar. El Mortero intenta de nuevo impactar al Knight-Incantor pero el disparo se pierde si alcanzar su objetivo.
Quién si lo consigue es el Asesino Skaven que haciendo buen uso de sus Estrellas Arrojadizas consigue abatir a uno de los Castigators.
A su debido tiempo sus compañeros abren fuego sobre la marea peluda pero sin causar ninguna baja.
La situación se torna desesperada para los hijos de Sigmar. Las pérdidas son cuantiosas si bien la moral resiste. El Knight-Incantor falla la tirada para usar sus hechizos y los Skavens comienzan a rodear a los pocos supervivientes.
El Grifo ha vuelto a cargar contra los servidores del mortero, y aunque logra causar una herida su esfuerzo no es suficiente para acabar con la pesadilla.
El único superviviente de los Sequitor se traba en combate con Skritch y su guardaespaldas, Krkk el casi fiable. El combate entre ellos acaba en tablas, ya que el primero sufre 1 herida pero resiste mientras que logra causar otra sobre Skritch.
Pero quién no tiene piedad es el Asesino Skaven que ha logrado cargar contra uno de los Castigators que cae derrumbado tras un sinfín de ataques de las espadas supurantes de su enemigo.
Tampoco vera la luz de un nuevo día otro de los Sequitors que cae bajo la avalancha de golpes de la rata Ogro.
El inicio del turno 4 parece presagiar un triste final para los Stormcast pero una leve esperanza invade el corazón del Knight-Incantor tras alzarse con la iniciativa en este turno.
Con voz de trueno pronuncia una vez más el encantamiento para invocar el hechizo Tormenta Espiritual.
Un sobrecogimiento de puro terror invade de repente el alma del Vidente Gris al percibir de inmediato el olor del almizcle del miedo, algo malo va a ocurrir y como si fuera un terrible presagio el Vidente es incapaz de disipar las poderosas fuerzas desencadenas por su archienemigo.
Un estruendo descomunal que surge del cielo y la súbita cerrazón de las nubes son el heraldo de una terrible tormenta de rayos que se desencadena sobre el campo de batalla.
Por doquier caen los Skavens, víctimas de los mortales dedos eléctricos que surgen de la bóveda celeste,
Solo aquellos los suficientemente resistentes son capaces de aguantar la cólera desatada por el Knight-Incator, como la Rata Ogro...
...o Skritch Spiteclaw que incapaz ve quemarse vivo a su capataz Krrk.
Furioso por la pérdida de su enjambre el guerrero Skaven se lanza contra el único Castigator superviviente a quién le arrebata la vida en venganza.
Y ese mismo deseo guía al Asesino Skaven contra el mismísimo Knight-Incantor.
Pero el combate resulta en tablas y viendo la desolación a su alrededor el ejercito Skaven se retira a lamerse sus heridas y lamentar que les han arrebatado la victoria de entre sus garras.