Wednesday, March 29, 2017

FREEBOOTER'S FATE - "Un Brujo debe caer"


"Los rumores de la llegada de El Culto se habían extendido por toda Leonera y el Gran Concejo de las Amazonas se veía forzado a tomar una decisión rápida. El Culto debía desaparecer. Arrancando de raíz antes de que los brotes de la superchería arraigaran entre las más jóvenes. Yolcameh había recibido instrucciones de la Alta Sacerdotisa para borrar de la faz de la isla a la mayor urgencia a cualquiera que supusiera una amenaza y en especial al Brujo que lideraba esta secta en particular.
La mayoría de las guerreras se encontraban fuera en la cacería anual de hombres pero cursó ordenes para que Ozomatli se ocupase de ello. Acompañada por dos exploradoras Matqueth y dos guerreras del clan Chicometh el reducido grupo se interno en la selva en dirección al asentamiento donde el Culto acababa de instalarse. Su objetivo: Matar al Brujo..."



Gualtiero el titiritero se ha visto obligado a buscar refugio en Leonera, perseguido por el Imperio y las insidias de sus compañeros de Culto y ha escogido como escondite una pequeña cabaña en un claro de la selva.

Para poder sentirse seguro se ha hecho acompañar por Jeudi, un gigantesco "conductor de almas" que posee el poder de controlar, como Gualtiero, a los pobres infelices conocidos como Sansâmes, seres a los que se ha despojado de voluntad propia mediante oscuras artes y que pueden ser utilizados, sin ninguna consideración por sus vidas; para el cumplimiento de los siniestros planes del Culto. 

Lanzando sus gritos de guerra las Amazonas del clan Chicometh se lanzan al ataque. 

Mientras por el otro flanco Ozomatli lidera el ataque con las exploradoras.

Alertado por los gritos de las salvajes Gualtiero decide actuar en primer lugar invocando la Loa Sangsue sobre una de las guerreras.

Las Loas son espíritus de naturaleza muy variada y que pueden ser manipulados por un Místico para poseer el cuerpo de seres por los que aún corre la sangre y que ellos ansían. Sin embargo es posible enfrentarse a su posesión por propia fuerza de voluntad iniciando de ese modo un duelo entre la víctima y el místico para el control de sus almas.

Las Loas pertenecen a cuatro dominios: Malevolence,  Muerte, De lo Salvaje y Benevolence. Cada místico posee poder sobre alguno de ellos y conoce un número limitado de Loas de cada dominio así el alcance máximo para poder afectar a otras miniaturas. 

Gualtiero ha estudiado tres dominios: Muerte, Malevolence y Benevolence y conoce un máximo de cinco Loas, que puede invocar sobre miniaturas situadas hasta 40cm.

En este caso invoca Sangsue que es una Loa destructiva capaz de arrebatar la vida.

Para que la Loa pueda manifestarse cada bando escoge en secreto 3 cartas del mazo de 6 invocaciones. Comenzando por el místico, éste desvela una primera carta. Cada carta posee una característica (Dusty, Courageus, etc... ) y que de no ser anulada  por el defensor mediante otra con la misma característica otorgará más posibilidades de éxito para el conjuro. Cada Loa posee una característica preferida.

Además cada carta posee unos dibujos con diferentes ofrendas (cabeza reducida, botella, gallina, etc...), cuando dos ofrendas iguales aparezcan en las cartas del Místico más fácil será llevar a cabo la invocación, siendo algunas de las ofrendas especialmente bien recibidas por las Loas y mejor valoradas por ellos, (otorgando todavía más posibilidades de éxito). 
Para poder anular el efecto de estas ofrendas el defensor puede cancelar una ofrenda con otra igual, anulándose entre ellas. 

Veamos el ejemplo de la Loa Sangsue.

El jugador del Culto ha jugado de su mano la carta Lusty. El defensor no posee una carta con la característica Lusty para poder anularla pero al menos desea anular alguna de las ofrendas. La carta del Mistico posee la raspa de pescado, la vela y la botella. La carta del defensor es jugada para anular al menos la botella.  

La siguiente carta del Místico posee la característica Boozy, pero esta vez el defensor cuenta con una carta con la misma característica y la juega, cancelando totalmente la carta.

Finalmente el Místico utiliza la carta Courageous, muy importante porque es la característica preferida de la Loa Sangsue. El defensor solo le resta en la mano la carta Timid que no puede cancelar a Corageous y que tampoco le sirve para anular las ofrendas aparecidas. 

Es ahora cuando se debe cuantificar las posibilidades de éxito. 

- Por cada carta de invocación cuya característica no ha sido negada: +2
- Por cada ofrenda preferida que no haya sido cancelada: +2
- Por cada ofrenda que aparezca repetida en las cartas: +1
- Si la Loa penetra en la víctima mediante la característica preferida: +1

Y por último se resta el valor Formidability de la Loa (que nos indica lo fácil o difícil que es invocar esta Loa, en este caso, -2

Lo que nos da: +2 por la carta de Lusty, +2 por la carta de Courageous, +1 por la característica preferida de la Loa, Courageous, menos el valor de Formidability de la Loa, -2. Total: 3

Este resultado o menor es el que debe aparecer en la carta que ahora extraigamos del mazo Fate. 

Gualtiero está de suerte y saca un 3 por lo que entre convulsiones de dolor la guerrera sufre 5 heridas al extraer, tal y como dice la carta de la Loa una nueva carta que indica el número de heridas que sufrirá la víctima.

Puede parecer un poco complicado pero creerme que es mucho más rápido de jugar que de explicar y permite que ambos jugadores se enfrenten en un entretenido duelo de cartas donde los faroles y la astucia lo son todo.

Las heridas que ha recibido la guerrera la han hecho entrar en los puntos de vida sombreados de gris, por lo que debe hacer un chequeo de moral. Para superarlo debe extraer una carta de Fate de valor igual o menor que el número inscrito en la columna de puntos de vida, en este caso 5. 

Lamentablemente extrae una carta con un valor superior y debe retirarse hacia el borde del tablero más cercano una distancia igual a la suma de dos cartas de Fate.

El siguiente en activar es el bando de las Amazonas, moviendo a una exploradora hacia la cabaña. Para contrarrestarlo el jugador del Culto hace avanzar a Jeudi hacia ella. 
Cada jugador va alternado las restantes figuras llegando así al final del primer turno.

Al comienzo del nuevo turno la iniciativa recae sobre las Amazonas. A cada turno ambos bandos extraen una carta de Fate y le suman  el valor de moral más alto, el vencedor escoge que bando comienza en primer lugar.

Una de las guerreras Chicometh se lanza a la carga contra Gualtiero comenzando así un combate cuerpo a cuerpo.

Cada una de las características de una miniatura: Movimiento, Ataque, Defensa, Daño y Resistencia está vinculada a una parte del cuerpo: Piernas, cabeza, abdomen, brazos izquierdo y derecho y torso. 
Como el valor de Ataque está vinculado a la cabeza, en el caso de la guerrera el valor es 2, así que escoge 2 cartas en secreto.

Por su parte Gualtiero debe escoger un número de cartas igual al valor que posee en Defensa y que está vinculado al Abdomen. En este caso son 3 cartas.

Ambos bandos desvelan a la vez sus cartas. Si en las cartas del atacante hay una parte del cuerpo que no haya sido protegida por el defensor en sus cartas, se consigue impactar. 

En este caso la Amazona atacó el Torso y el Abdomen pero Gualtiero había protegido ambas partes además de su brazo izquierdo. Con ello había parado el ataque.

En la siguiente activación Gualtiero decide atacar a su oponente.

Cada figura posee 2 acciones por activación y así Gualtiero llevo a cabo en primer lugar una acción de Apuntar, que le permite sumar +1 carta de Ataque para un total de 3 cartas.

La guerrera se ha defendido el Abdomen, la Cabeza y el Torso. Bloquea así la estocada del cuchillo de Gualtiero sobre su abdomen pero éste logra impactar en las piernas y en el brazo izquierdo.

El valor de daño del brazo derecho de Gualtiero es de 6, a lo que suma una carta de Fate, 10, mientras que la Amazona saca una carta de valor 6 a la que suma su valor de resistencia, 2. 

16 de daño de Gualtiero menos 8 de defensa = 8 puntos de daño.

Los puntos de daño son tachados en la columna, dejando a la guerrera Chicometh con solo 2 puntos de vida. 
Además al haber entrado en la zona gris de la columna se ve obligada a llevar a cabo un chequeo de moral que pierde y la obliga a huir.

Aunque no lo muestre la foto, en este caso Gualtiero ha logrado hacer un crítico ya que ha conseguido impactar no una sino dos partes del cuerpo. 

Gualtiero puede elegir en cual de esas partes puede hacer el crítico, tachando el valor de la derecha de la característica señalada, por lo que la víctima se verá obligada a utilizar el valor de la izquierda, normalmente más reducido. 
De este modo nuestras miniaturas van viendo reducidas sus capacidades de movimiento, ataque, defensa, etc...

Para no extenderme más os muestro el desarrollo del resto de la partida de forma abreviada.

Ozomatli le lanzo su coco relleno de abejas asesinas a la Sansâme  causandola 6 heridas y a punto de ser ella misma víctima del ataque de las furiosas abejas.

La Amazona acabo en el siguiente turno con la vida de la pobre mujer.


Una de las exploradoras ataco a Jeudi, a quién no consiguió herir para ser vencida cuando llegó el turno de Jeudi de activar, obligándola a huir gravemente herida.

El otro Sansâme cargó contra una de las Chicometh, que había recuperado el valor para volver al combate.

Acabando con la vida de la pobre muchacha un poco después.

Sobre el terreno ya solo quedaba con vida Ozomantli quién intento acabar con el Místico de una vez por todas. 

Sin embargo Jeudi no estaba dispuesto a permitir que la vida de su maestro corriera riesgos y cargó por la espalda sobre la guerrera. 

No tuvo suerte porque el destino quiso que Ozomantli se diera la vuelta por casualidad y evitara el ataque del gigante negro. 

Nota: Una carta de evento jugada por las Amazonas. Las cartas de evento son robadas de un mazo especial cada vez que se saque una carta de Fate con el símbolo del cofre del tesoro.

Ozomantli había escapado de Jeudi pero no pudo evitar que su cuerpo fuera poseído por la Loa Sangsue que la causó graves heridas.

Y debilitada por ellas sucumbió al ataque del Sansame.

El Culto había conseguido una gran victoria y las Amazonas habían aprendido en sus carnes el poder de las Espíritus y las artes oscuras.


Wednesday, March 1, 2017

DE OBUSES, MAQUETAS, RECUERDOS Y UN AGRADECIMIENTO

Hace unos dias mi padre me entrego dos cajas pequeñas de lo que él pensaba que eran dos modelos en escala HO de unos obuses norteamericanos de la segunda guerra mundial.
El hombre al llegar a casa descubrió que las cajas no contenían los modelos montados sino las piezas para poder ensamblarlos. Y claro está, a sus 83 años no está para montar maquetas, prefiere jugar a Atlantic Fleet y Call of Duty en el ordenador...

Así que abusando de su posición me pidió que le montara los dichosos obuses.


Desde niño siempre me han gustado las maquetas, pasión que heredé de él, aunque debo decir que de pequeño no tenia mucho talento para ello como bien quedo demostrado cuando le ayude a montar la maqueta de Revell del USS Yorktown, cuyas grietas de ensamblado permitieron que repitiera el amargo final de su homónimo hermano mayor en la vida real cuando sufrió un error catastrófico en las pruebas de flotabilidad que llevé a cabo en la bañera de casa. No me lo tengas en cuenta Papá.


El tiempo me ha enseñado algunos trucos, aunque el talento sigue siendo escaso, pero al menos ya me defiendo mejor así que me enfrenté a estos dos pequeños bicharrachos de la casa ROCO que os muestro a continuación.





El caso es que su montaje me ha traído buenos recuerdos de mi infancia en relación a mi padre. A su pesar pero finalmente cediendo me dejaba jugar con su colección de mini tanques de la marca EKO que de vez en cuando, y cuando su pobre economía le permitía, compraba en una tienda de la Plaza Mayor y con los que jugábamos batallas encima de la cama grande donde las sábanas recreaban las colinas de un lejano desierto.

La tanques americanos los acabé pintando a sus espaldas con los colores del Tzáhal y los rusos con los colores del ejercito egipcio... Tampoco me lo tengas en cuenta Papá.

De él he heredado la curiosidad por esos trastos infernales que pueblan los campos de batalla, aunque él nunca me hablara del dolor y la perdida que la guerra causa, de ese aprendizaje ya se encargaron los años. Lo cierto es que su pasión por la historia militar ha fomentado en mi el compartir sus mismas apetencias y aunque mis preferencias van más encaminadas hacia la mar sé que en su corazón late el del piloto de aviación que siempre quiso ser.

Así que vaya desde aquí mi agradecimiento por todos esos bellos recuerdos, por esas batallas en que mis hermanos y yo jugábamos contra el, metidos bajo una gran caja de cartón (a mis ojos un Sherman), con ranuras rasgadas a modo de mirillas, mientras recibíamos los impactos de las zapatillas que mi padre nos lanzaba por los ángulos ciegos, cual bazooka sobre los laterales de un Tiger, hasta que la pobre caja, cedía bajo los impactos y teníamos que batirnos en retirada.

Gracias Papá por imbuirme esa pasión por la historia y por todos los buenos momentos que conformaron mi infancia.